Tecnología Texturización

La texturización es un procedimiento existente desde mediados del siglo XX y que se aplica principalmente a los hilos sintéticos.

La texturización: un saber hacer histórico

El proceso consiste en modificar el comportamiento de los filamentos (en el interior del hilo) para cambiar el aspecto del hilo terminado, generalmente dándole un aspecto más fibroso, más suave y más elástico.

Uno de los procesos de texturización fue inventado por Billion en los años 40, y varios otros fueron realizados en exclusiva por Billion durante muchos años: SOFILA es el actor que tiene la experiencia más larga en texturización.

La texturización por fricción

Deformación de los hilos

  • Se empieza por calentarlo (temperatura a ajustar según el material y el efecto deseado), luego se hace pasar por rodillos muy juntos que “frotan” el hilo.

FT y FTF: procesos de deformación y fijación de hilos sintéticos

Este hilo así deformado puede luego recuperarse tal cual (FT: Falsa Torsión) o puede pasar nuevamente por un horno para que esta torsión quede fijada (FTF: Falsa Torsión Fijada). Solo se utilizan hilos sintéticos para estas operaciones FT y FTF

Texturización por aire (llamada “Taslan”)

Una modificación sin deformación del hilo

A diferencia de otros procesos, esta tecnología no busca deformar el hilo, sino separar sus filamentos para darle un aspecto más esponjoso, más flexible y más elástico.

Un proceso basado en aire y agua a presión

El hilo de alimentación generalmente pasa sobre un rodillo calefactor, cuya temperatura varía según el material y el efecto deseado. Luego se somete a una proyección de aire y agua a presión, que puede alcanzar hasta 10 bares, con el fin de modificar su estructura. Dependiendo del resultado deseado, el hilo también puede ser secado o fijado pasando por un horno.

Una tecnología adaptada a una amplia gama de materiales

Uno de los grandes beneficios de este proceso es que no se limita a los materiales sintéticos. SOFILA puede aplicarlo a fibras variadas como el poliéster y el poliamida, así como a materiales naturales y artificiales como la viscosa, el tencel e incluso la seda.